Experiencia Espiritual
En Grupo Reflexión Emocional, trabajamos con un programa de recuperación basado en 12 Pasos para la Recuperación personal y en base a este programa realizamos diferentes procesos a los que llamamos Experiencia Espiritual (no religiosa), mismas que han sido un parteaguas en nuestras vidas.
Te comentamos acerca del primero de los procesos basao en el 4° y 5° pasos.
La psiquiatría y la psicología afirman que: Toda persona necesita hacer un inventario moral de sí mismo y en Grupo Reflexión recibimos una orientación sobre cómo hacerlo a través de lo que nosotros llamamos juntas de preparación, en las cuáles se abarcan temas que, a la mayoría de las personas, llegan a afectarnos en nuestro carácter, esto nos permite hacer un análisis profundo de las circunstancias que nos han venido causando daños y encontrar el origen de ellos.
MIEDO: Analizamos detenidamente, retrocediendo el casette de nuestra vida, ¿qué es lo que nos causa miedo, por qué sentimos desconfianza, qué o quién es lo que nos lleva a sentir ese temor ante las diversas circunstancias de nuestra vida? Quizá crecimos en un ambiente lleno de violencia o alejados de la gente, rodeados de animales peligrosos o tal vez fuimos sobreprotegidos por nuestros padres, hermanos o abuelos y al momento de tener que enfrentarnos solos a la vida, no sabemos cómo hacerlo, pues nos acostumbramos a que los demás resolvieran nuestros asuntos.
MATERIAL: ¿De qué manera nos afectó en nuestras emociones la situación económica? A lo mejor crecimos en un ambiente lleno de carencias, sin una casa dónde vivir, con una familia donde los ingresos no alcanzaban para solventar los gastos; quizá esa falta de dinero provocó que fuéramos humillados por personas que sí lo tenían, tal vez fuimos de los que crecimos creyendo en los reyes magos y nos llevamos sólo desilusiones al ver que nunca nos trajeron ese juguete que tanto deseamos. O si por el contrario crecimos en un ambiente rodeados de lujos, de una buena casa, un buen coche y qué tipo de persona nos llevó a ser esa situación de bienestar, posiblemente fuimos educados pensando que un rico tiene más valor que un pobre y crecimos humillando y despreciando a las personas con un nivel económico inferior a nosotros. Quizá a pesar de tener todo lo material, éramos infelices por la falta de amor de nuestra familia, porque dedicaban más tiempo al trabajo que a compartir un minuto con nosotros.
SOCIAL: En este tema analizamos cómo es y ha sido nuestra relación con nuestra primera sociedad, es decir, con nuestros padres, hermanos, tíos y abuelos, cómo fue nuestra infancia a su lado, ¿llena de amor, apoyo y comprensión? o por lo contrario ¿fue llena de violencia, soledad e incomprensión? Y qué fue lo que nos generó esa situación, porque la mayoría de las veces, en la vida adulta venimos repitiendo patrones de conducta inadecuados, pensando que son normales, debido a cómo fue nuestra niñez y eso es lo que nos impide vivir adecuadamente.
RESENTIMIENTOS: Un tema fuerte pero muy importante, ya que a causa de éstos se han hecho guerras, se han perdido vidas de personas indefensas y no sólo eso, sino que por esos odios, en la vida de muchos de nosotros se han destruido familias, y todo debido a diversas razones, ya sea porque hemos recibido insultos, malos tratos de parte de otras personas y eso genera en nosotros esos resentimientos y ese rencor es el que nos impide tener una buena relación con las personas que nos rodean, principalmente con nuestra propia familia.
Por último, LA SEXUALIDAD, que en tiempos pasados se consideraba prohibido hablar de este tema, sin embargo, es quizá el que más daño nos causa, puesto que nos es difícil hablar de ello y como consecuencia venimos cargando con diversas situaciones que nos ocurrieron desde la infancia,como puede ser desde un manoseo hasta una violación por parte de un familiar cercano, pasar de la niñez a la adolescencia sin la información adecuada, el tener que aguantar miradas morbosas de las personas, y muchas cosas más que nos avergüenzan y decidimos callarlas y el hecho de no compartirlas con alguien, no permite que esas heridas del alma puedan ser sanadas.